Todo esfuerzo da su fruto

Terapia del Movimiento Rítmico

Cada uno de nosotros nace con un grupo de reflejos primarios o de supervivencia, Estos reflejos, importantísimos en el momento del parto y en los primeros meses de vida, deberán ser inhibidos o controlados por niveles superiores del cerebro durante el primer año de vida, dando paso a los reflejos posturales, que permanecerán presentes en la vida adulta.

 

Si estos reflejos primarios no se inhiben en el momento correcto, permanecen activos en el cuerpo y pueden interferir en el equilibrio, la función visual, la coordinación ojo-mano, y en las habilidades perceptivas.

La TMR se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Los movimientos rítmicos del bebe hacen que las diferentes partes del cerebro se conecten consiguiendo así una madurez cerebral.

 

Podemos plantearnos la TMR como un programa de ejercicio físico, como una "gimnasia para el cerebro" que no va encaminada a fortalecer ningún músculo o zona del cuerpo en concreto, sino a activar nuestras neuronas.

 

Algunos aspectos que se trabajan con el TMR:

 

Dificultades de aprendizaje

Problemas visuales y del habla

Déficit de Atención, Concentración e Hiperactividad

Dificultades en motricidad gruesa y fina

Miedos y estados emocionales no deseados

Desorganización y mala memoria

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