El objetivo de esta etapa consiste en analizar los resultados de la entrevista, de los informes previos, de las pruebas estandarizadas y de las observaciones realizadas, para determinar los principales indicadores psicolingüísticos que configuran un trastorno determinado del lenguaje, del habla, de la voz o de la comunicación.
Una vez realizada la evaluación y determinado el diagnóstico, los padres reciben un informe explicativo donde se les ofrecen pautas de orientación adecuadas sobre la necesidad de un tratamiento y sobre cómo deben trabajar en el entorno familiar.

La fase de diagnóstico implica:

La devolución del informe supone facilitar al sujeto o a su familia los datos sobre la síntesis de la evaluación realizada, el diagnóstico y las pautas de Orientación que se proponen.
